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miércoles, 6 de julio de 2016

El paraíso de los sueños


Paraíso sueños

A veces, los sueños se ponen en cola para poder aparecer en el mundo real, en las mentes hacen estragos y en los pensamientos dejan sus semillas.
Otras veces, dejan una sensación de falta de amor o de tristeza, y algunas otras, hacen volver a querer cerrar los ojos, y retornar al mundo de los sueños. Pero los sueños solo tienen una vida, una vez los has soñado, se van al paraíso de los sueños.

miércoles, 1 de junio de 2016

Hasta la vista


Mientras estaba en mi casa, escuché un pequeño ruido abajo en el sótano, y pensé que quizá la lavadora se había atascado, por lo que bajé a ver que estaba pasando. Tras un rato mirando lo que le ocurría, observé que se había parado, al parecer se había fundido un fusible o algo por el estilo. Subí al primer piso, e intenté llamar al técnico por teléfono para que le echara un vistazo, pero no daba señal el teléfono. No le di importancia, el tiempo apremiaba y tenía que irme a trabajar.

Tras asearme salí a la calle para conducir hasta el trabajo y percibí una cierta tranquilidad en la carretera, por un momento pensé que quizá era domingo y me había vuelto loco, pero no, era martes, así que seguí hasta mi trabajo.

Cuando llegué no había nadie en recepción, entonces ya me empecé a mosquear, algo estaba pasando. Me acerqué y pude ver una nota en la mesa que decía:

Nos hemos ido todos, te quedas solo en casa.

Microcuento fotografía

miércoles, 18 de mayo de 2016

Conversaciones íntimas


Conversaciones íntimas


-Te he observado durante estos últimos dos años. Sí sí, tú. ¿Has hecho algo especial en ese tiempo? No has hecho más que trabajar y trabajar y, ¿Qué has conseguido?
-No me queda otra opción, tengo que mante...
-¡Tonterías! -Interrumpió.
-Bueno eso depende de como lo veas.
-Hay demasiadas personas en el mundo, ¿Sabes que si no hubieran tantas personas en el mundo tu no tendrías que trabajar limpiando la calle y podrías hacer las cosas que te gustan?
-Ahí tienes algo de razón.
-No es tan complicado tan solo tienes que hacer unas cuantas cosas.
-¿Cuales?
-¿Recuerdas esas personas que siempre sueles tener cerca?
-¿Mi familia?
-Sí, ellos no te dejan hacer lo que realmente quieres, van a estar durante toda tu vida intentando convencerte de hacer lo que ellos quieren para ti, pero pensando siempre en ellos mismos. Piénsalo, son un estorbo. Si, sin duda ellos tienen que ser los primeros en caer.

-¿Cariño te encuentras bien? Te he hecho una pregunta.
-Sí, disculpa, estaba un poco distraído.

miércoles, 11 de mayo de 2016

Un folio en blanco


Se queda tumbado, sin vida aparente, esperando a ser escrito por algo o alguien. Cuando le reciben, se apoyan sobre él y es ahí cuando llega su momento, ese que ha estado esperando durante mucho tiempo, el de recibir esas pinceladas de tinta. Entonces se plantea, si lo estará haciendo bien, si estará recibiendo bien a su mentor.

En ese momento, siente como le retuercen uniendo todas sus extremidades. Al parecer no ha hecho bien su trabajo y acaba en un cubo, en la compañía de otras criaturas de su misma especie.

Mientras tanto, la única esperanza que le queda, será que le den por fin una muerte feliz, y que vuelva a ser reencarnado en otro folio. Esperando un día, llegar a ser el elegido, y vivir durante siglos, transmitiendo una pequeña parte, de un mensaje especial.

un folio en blanco

martes, 1 de marzo de 2016

El Jardín Verdoyant

Suena el despertador y me despierto de un sueño, parecía una pesadilla pero no entiendo porqué, no me sentía incómodo cuando estaba en ella.

Miro hacia la ventana de mi habitación y prácticamente ya es de día.
Como siempre, tengo que ir con prisas y apresurarme para llegar a tiempo a clase, además hoy tenemos una excursión, vamos a visitar un colegio, la profesora se ha empeñado en que veamos una escuela en la que todavía educan a los niños “con mano dura”.

Tras las prisas y con el corazón latiendo en mi garganta, llego a clase y me siento en mi sitio. Apenas apoyar mi culo en la silla, la profesora me dice que nos vamos y que tenemos que correr hasta la parada del autobús.

Tomamos el autobús y a punto de llegar a nuestro destino, un cartel un poco oxidado indica que girando a la derecha se llega al colegio privado de Jardín Verdoyant. El autobús para ahí mismo y el conductor con un tono firme nos dice que es la última parada.

Hay matorrales alrededor de la pequeña carretera de gravilla, una casita a punto de perder su última teja y los restos de lo que antes podía haber sido un columpio. Más allá, a lo lejos, se puede ver el colegio, grande, pero con un aspecto tétrico, se pueden observar las pequeñas ventanas de apenas veinte centímetros de alto y un metro de ancho, suficiente para permitir que entre la luz pero creando cierto sentimiento de agobio.
Sueño extraño

Nos dirigimos hacia el colegio y al llegar a la entrada, vemos una puerta de madera carcomida y maltratada por el paso de los años pero nadie alrededor, ni siquiera se escucha el grito de algún niño que no quiere atender en clase o el bote de una pelota de fútbol al chocar contra el suelo.
Tocamos la puerta y sin mucho esfuerzo, la puerta se abre sin generar resistencia.
Nada más entramos en el colegio nos ponemos a buscar a alguien que nos pudiera atender.
La profesora, mis cuatro compañeros y yo nos dirigimos hacia lo que parecen unas escaleras que llegan a una primera altura, dónde parecen encontrarse las aulas.

Conforme vamos subiendo escuchamos algunos ruidos, y las paredes, con unas delgadas estructuras de metal en cada esquina comienzan a parecer estar más y más oxidadas, las paredes, más y más verdes. Mientras vamos subiendo podemos escuchar mejor ese sonido, suena como gente gritando.

Seguimos el ruido hasta llegar a un pasillo que aparece tras subir las escaleras y entramos en una sala enormemente alta, preguntándome cómo una sala tan grande puede estar dentro de un pequeño edificio. Mientras me viene esto a la mente creo ver un gran grupo de personas gritando.

Ahora veo una ventana, y tras ella puedo ver una casa más allá de los matorrales secos.

De repente suena el despertador y me despierto de un sueño...